Cómo no tener diferencias con nadie

Son muchas las personas que sufren por tener diferencias con otras personas.

Muchos quieren no discutir con nadie, que nadie se enfade con ellos, caer bien a todo el http://farm6.staticflickr.com/5246/5354908027_ab87ccb5be_z.jpgmundo, no enfadarse con nadie, y en definitiva, ser querido, amado, respetado, aceptado, y aplaudido por el resto de personas.

Esto no es posible, y tampoco deseable, no se puede caer bien a todo el mundo, ni se debe, porque eso significa que tu personalidad es inexistente porque se amolda a los patrones de todas y cada una de las personas con las que uno interactúa.

Esto significa que dejas de existir.

Si quieres ser aceptado por todos, dejas de existir, dejas de tener una personalidad definida, porque tu personalidad se convierte en trocitos de todas y cada una de las cosas que los demás quieren de ti.

¿Donde quedas tu entonces?. En todo y en nada

No existes. Y quizá esa sea precisamente la frustración o sufrimiento que padeces.

Por eso, son muchos los que para ser eternamente aceptados actúan así:

– no contradicen a nadie
– no hacen nada nuevo
– no dicen lo que les gustaría decir
– no hacen lo que les gustaría hacer
– no tienen opinión propia
– no tienen individualidad

Esto mina la auto confianza y la auto percepción. Fragmenta el espíritu y nos hace sufrir.

Y quizá, nos haga confundir la frustración, y pensar que sufrimos por no ser aceptados, cuando en realidad, quizá, es que no te aceptes a ti mismo/a. Quizá el conflicto sea contigo mismo y no con los demás.

Así que desde psicología las rozas te aconsejamos que seas tu mismo/a porque no se puede caer bien a todo el mundo, ni se debe.

Es más sano ser uno mismo, y ser asertivo para expresar las propias opiniones y aceptar y respetar las de los demás.

¿Existes?

Saludos
Psicología las Rozas

 

La Indefensión Aprendida

Son muchas las personas que sienten que no tienen ningún tipo de control sobre las cosas que le suceden en su vida.

Sienten que hagan lo que hagan las cosas nunca salen como quieren.

Su lenguaje interno es del tipo” todo siempre se me tuerce” ” todo me sale mal” ” seguro que me pasa a mi”, “el día que yo vaya fijo que cierran” etc.

Si eres de esos, sufres de lo que en psicología se llama Indefensión Aprendida, es decir, nada depende de mi, todo me sale mal.

Después de que ciertas cosas nos hayan salido mal, perdemos la confianza y generalizamos esa mala suerte a cualquier cosa que hagamos.

Este tipo de personalidad tiende a ser mas reactiva que proactiva, es decir, se preocupan constantemente por las cosas que no dependen de ellos ( factores externos que no se pueden controlar, como si llueve o hace sol) y ejercen poca influencia en las cosas que si dependen de ellos.

Su foco de atención esta centrado en “temblar” por lo que no dependen de ellos sin casi hacer nada por lo que si depende de ellos.

Sobre todo, porque al estar preocupados por lo que no depende de ellos, ya no queda energia para hacer casi nada de lo que si depende de ellos.

Por ejemplo, si tengo un día en el que debo hacer mil papeleos, estaría ansioso y preocupado pensando en las trabas que me van a poner en cada ventanilla. Esto me va a restar energia para llevar todo bien preparado, leer y observar concentrado como se rellenan los documentos, y poner buena energia general.

Ojo porque este tipo de conductas pueden desembocar en estados de ansiedad sostenida, depresión, y apatía, lo que deja la puerta abierta a otros trastornos mas problemáticos.

¿Solución? Pon tu atención en lo que depende de ti, y prácticamente ignora lo que no depende de ti. Haz todo lo que puedas con buena onda.

Te dejamos este video, donde se realiza un experimento que nos enseña claramente lo que es la indefensión aprendida.

Un saludo
Psicologia las Rozas